miércoles, 6 de octubre de 2010

La Historia del Conejo de la Luna

Desde que era niña he venido escuchando un par de historias sobre el conejo de la luna, interesantes sobre todo porque son de diferentes culturas y me gustaría compartirlas con ustedes. 


La historia Japonesa:
En esta primera versión, se cuenta que un viejo peregrino que caminaba por diferentes caminos de Japón, encontró un día un mono, un zorro y una liebre (en ocasiones se cambia el mono por un oso). El hombre, de avanzada edad, se encontraba agotado por su viaje lo cual le llevó a pedir a los tres animales, como favor, que le consiguiesen algo de comida. El mono se subió a un árbol y recogió jugosas frutas, el zorro con su gran habilidad para cazar atrapó un ave y la liebre, con gran pesar, volvió con las manos vacías.

Al ver al viejo con la cara triste y cansada, se sintió culpable. Entonces recogió ramas y hojas secas, encendió una fogata y se lanzó dentro para ofrecerse a sí misma como alimento. El viejo, conmovido ante el trágico sacrificio del pobre animal, reveló su verdadera identidad. Era una deidad de gran poder que recogió los restos de la liebre y los enterró en la luna como monumento a su gesto de solidaridad. Es una historia de sacrificio y entrega que forma parte de la cultura japonesa. Como nota curiosa, después de narrarla suele explicarse, principalmente a los niños, que los conejos saltan tratando de alcanzar a su héroe que descansa en la luna.



En China se cree que en la Luna hay un conejo creando el elixir de la inmortalidad. En Japón se cree que lo que hace el conejo, es amasar mochi (Pastel de arroz) con un mazo. Este proceso de amasar el mochi se dice en japonés “mochitsuki” (餅つき) que casualmente coincide con la pronunciación en japonés de la palabra “Luna llena” (mochitsuki 望月).
Está haciendo Mochi


Conejitos en la Luna

En la serie de Sailor Moon, Serena se llama conejo de la luna "Usagi Tsukino", y en uno de los episodios se ve como Luna (la gata) se comunica con su superior diciendo la contraseña secreta. Veamos cual es en este video.

Luna hablando con Artemis y la contraseña secreta

En otra versión se cuenta que Buddha en una de sus reencarnaciones fue un conejo que tenía como amigos a un mono, una zorra y una nutria. Un día el Buddha-Conejo propuso a sus amigos que los días de Luna llena buscarían comida extra y se la darían a gente hambrienta. El primer día que hubo Luna llena, el mono trajo plátanos, la zorra un cervatillo, y la nutria trajo pescado. Pero el Buddha-Conejo no pudo traer nada, porque lo único que comía era hierba y eso no lo comen los humanos. El Buddha-Conejo se dió cuenta del gran problema en el que se había metido y decidió que ofrecería su carne como comida. Comunicó su decisión al “Rey del cielo”. Cuando llegó el momento, el “Rey del cielo” creó una fogata y el Buddha-Conejo saltó dentro de ella. Pero el fuego que había creado el ¨Rey del cielo¨ no estaba caliente, el Buddha-Conejo no se quemó. El Buddha-Conejo se quejó de que ese fuego no quemaba y el Rey del cielo le dijo: “Lo importante es que tuviste buena voluntad y fuiste sincero cumpliendo tu promesa de dar tu propia carne como comida. Tu buena voluntad y tu proeza no serán olvidados”. A continuación, el Rey del cielo dibujó un enorme conejo en la superficie de la Luna que recordaría a todas las futuras generaciones la proeza y la buena voluntad del Buddha-Conejo.
Y así es como con un poco de imaginación podrás ver la forma del conejo en la Luna, que según la tradición japonesa, amasando mochi:


El conejo está haciendo pastel de arroz
Solo hay que tener un poco de imaginación
El Conejo estampado en la Luna
La historia Maya:
Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.
-¿Qué estás comiendo?, -le preguntó.
-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?
-Gracias, pero yo no como zacate.
-¿Qué vas a hacer entonces?
-Morirme tal vez de hambre y sed.
El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo:
-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.
Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:
- Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.
Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo: 
-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.



Otra historia:
Esta es una historia animada que encontré sobre el conejo de la luna en una versión más moderna, pero muy linda. Lean el mensaje final de la historia es muy bueno.




¿Les gustaron las historias?
Espero que si. Ahora los dejo con unas lindas imágenes de pasteles de arroz en forma de conejo y un video.

Mochi con Dibujo de Conejo
Mochi en forma de Conejo
Dango es el primo hermano del Mochi porque también esta hecho de harina de arroz

Que tengan un bonito día.


Mapi.

1 comentario:

Ojitos Pardos dijo...

Genial la historia, si la había escuchado cuando era niño y a que no adivinas en dónde?! Mira este video para que lo sepas XD!: http://www.youtube.com/watch?v=nmuglZ2S6Ss&feature=related